Quiero en primer lugar agradecer a todas y a todos los que nos han demostrado su simpatía y su aprecio por los trabajos presentados en los Cuadernos de la Logia de Estudios Redención 167. Los medios de información nos ofrecen diariamente y, por si acaso se nos escapara algún detalle, nos repiten en bucle las informaciones. Y, para colmo, por si no hubiéramos entendido lo que había que entender, se organizan en la radio y/o en la televisión tertulias con politólogos, periodistas, políticos para que podamos comprender lo que se ha querido decir en las diferentes lenguas de nuestro país. --Antes, cuando se quería un traje, se iba al sastre, que cogía las medidas dos o tres veces antes de poder recoger el vestido un mes o dos más tarde. Desde entonces se ha organizado el “Prèt à porter”, es decir el vestido “listo para poner”. Entras en una tienda, eliges lo que te conviene entre lo menos peor, pagas y te vas con tu traje.
Jesús Gutiérrez Morlote, MD, PhD.
- Médico Cardiólogo, Jefe de Servicio de Cardiología del Hospital Universitario Marqués de Valdecilla (retirado).
- Profesor Asociado de Cuidados Críticos de la Universidad de Cantabria (retirado).
- Representante para Europa de la Fundación Cervantina de México (Eulalio Ferrer).
- Ex Presidente de la Fundación Bruno Alonso.
- Ex Secretario General de Salud -subsecretario- en el Gobierno de España y varias veces Director General.
- Ex Consejero del Banco de Crédito Local y de su Comisión Ejecutiva.
- Ex Consejero de la Agencia EFE .
La regularidad masónica
por Jesús Gutiérrez Morlote
Primero Vivir, después filosofar o filosofar para vivir
Por Leon Zeldis Mandel
Krause y el impulso civilizatorio de la Masonería
Por Vicente R. Carro
En los mares de otoño
por Antonio Monclús
Dimisión de Cristóbal de Lora
Nació en San Fernando (Cádiz) el 8 de julio de 1896. Iniciado en la Logia Redención nº2 de la Gran Logia Española en Barcelona, en febrero de 1929, su devoción, su entrega incondicional a la Masonería, la brillantez de su persona lo hicieron apreciar de todos sus Hermanos y de las más altas autoridades del país, que lo tenian en particular consideración.
Llegó a ser elegido Gran Maestro, pero las circunstancias singulares que vivía la Masonería española a partir de 1933 no le permitieron hacer prosperar sus ideas "moderantistas".
Era Capitán de Infantería retirado (Ley Azaña). Su hoja de servicios durante el periodo de su actividad militar relata heroicas epopeyas. Tras ser detenido -el 17 de julio- y encarcelado en la fortaleza del Monte Hacho, en Ceuta, a pesar de haber dimitido de todos sus cargos desde mayo de 1934, no quiso formular cualquier critica en contra de la Masonería, el 16 de agosto de 1936 un grupo de falangistas lo saco de la Fortaleza bajo un pretexto falaz y lo asesinaron.
En el cementerio de Santa Catalina de Ceuta, en la fosa común donde yace con centenares de mártires, el Alto Mando del Ejército hizo instalar, en el lugar donde se localizó su cuerpo, unas cadenas en forma hexagonal y dirigió a su viuda una carta en la cual expresaba el pésame de sus hermanos de armas...
A continuación insertamos su carta del 1º de mayo de 1934 en la cual pide su plancha de quite y explica las razones de su dimisión. Es a la vez un acto sacrificial y un himno de amor a la Institución, y a la Hermandad, Lo pago con su vida...
Les dejamos apreciar este regalo que nos hace, a través del espacio y el tiempo, un H.·. que nos confirma, más que nunca, en nuestra voluntad de seguir el ejemplo de aquellos auténticos Masones.
La Masonería y ciertas religiones
por Diego de Lora